Un día como hoy comenzó la etapa más oscura de nuestra historia como país, en un contexto
igualmente siniestro que vivían nuestros hermanos latinoamericanos.
Es verdad que las desapariciones comenzaron antes del Proceso de Reorganización Nacional...
más cerca de los comienzos de los 70, con la triple A y demás agrupaciones perversas. Sin embargo,
lo que comenzó en 1976 fue un sistema tan macabro, aterrador y trágico que sin lugar a dudas marcó
un antes y un después en la historia nacional, y en la latinoamericana. La década de los 70 no fue
terrible sólo para los argentinos, sino también para muchos otros hermanos: chilenos, brasileños,
bolivianos, etc. Y es por eso que, en nuestro caso, debemos mantener vivo en nuestro recuerdo los
sucesos que comenzaron en 1976, para que no vuelva a ocurrir y para no olvidar a los más de 30.000 que se llevaron.
Es verdad que alguien me podría decir "Chabón, vos no naciste hasta 16 años después de iniciada la
dictadura, ¿qué recuerdo podés tener?" Podría tener razón. "Lamentablemente", mi generación se
puede valer sólo de lo que nos contaron nuestros viejos o lo que leímos en libros de historia, lo que vimos en museos, documentales... pero no lo vivimos. Ese lamentablemente que escribí es muy relativo. Creo que ninguno de nuestros viejos hubiese querido que viviésemos en esa época. Por otro lado,
también considero que al no haberlo vivido, estamos a veces sujetos a la subjetividad con que nos lo
cuentan. He oído a pibes de mi edad, un poco más chicos, un poco más grandes, repetir frases de la
clase media mediocre de derecha: "En esa época podías salir a la calle tranquilo, nadie robaba".
Afortunadamente, no son los más. Al contrario, creo que, por lo menos en lo que se refiere a gente de
nuestra edad, la repulsión hacia el gobierno militar es mayoritaria. Pero no nos quedemos sólo ahí.
El proceso que comenzó en los 70 fue más que un golpe de estado. No es casualidad que, como
escribí antes, esta década haya sido dolorosa para más de un país.
Los golpes de estado fueron utilizados para, como muchos saben, reprimir y aniquilar las ideas
progresistas. Claro, como sabrás, para deshacerse de los llamados "zurdos". Pero también para
imponer el modelo económico neoliberal, que volvió en su forma más explícita y asquerosa en la
década de los 90. Dicho eso, creo que no es difícil deducir quién promovía y apoyaba los gobiernos
militares latinoamericanos, quién realizó trabajos de inteligencia para derrocar gobiernos como el de
Allende en Chile y a quién le resultó beneficiosa esta década tan dolorosa. El padre del neoliberalismo
fue el creador de los siniestros sistemas de represión y tortura de personas con ideales y aniquilación
del Estado como participante de las economías nacionales.
En conjunción, no sólo nuestro país queda totalmente supeditado al imperialismo económico luego de 1983 (para luego ser rematado por Menem), sino que, lo peor de todo, también se llevaron a 30.000
personas. Más allá de su ideología, más allá de las ideas que tenían, más allá de todo, eran personas.
Podía ser tu viejo, tu amigo de la facultad, tu novia, un profesor, cualquiera. Estudiantes, niños,
embarazadas, bebés... nadie estaba a salvo. Sí, ya sé que sabés esto, pero es lo que menos hay que
olvidar y nuca está de más repetirlo. Por culpa de un grupo de seres execrables, murieron 30.000
personas y la vida de otras tantas miles quedó truncada hasta el fin de sus días.
Afortunadamente es un país cuyos habitantes, o por lo menos la gran mayoría, recuerdan las
atrocidades cometidas durante aquéllos 7 años. Pero es un pueblo que también debería recordar
que en el 78 fue a festejar la Copa Mundial justo sobre aquéllos que en ese preciso instante estaban
siendo torturados; un pueblo que debería recordar que el 2 de abril de 1982 fue a la Plaza de Mayo
a festejar la guerra mas estúpida de todos los tiempos, porque las Malvinas eran nuestras y se las
íbamos a sacar a uno de los imperios más grandes enviando muchachos de mi edad, sin ningún
entrenamiento, a temperaturas inferiores a 0; un pueblo que debería recordar que votó el modelo
económico más perverso durante toda una década porque por dos mangos se iban todos a Cancún...
Sí, falta que hagamos memoria de muchas cosas. Pero hoy, en este 24 de Marzo, un jueves con
un tiempo espléndido, detengámonos a pensar, dediquémosle algunos minutos aunque sea, a
aquéllos que perdieron la vida, que eran inocentes, víctimas de un sistema macabro, aquellos que
fueron privados de su identidad...
Los responsables que esto no vuelva a ocurrir somos nosotros. Vos, yo, que tal vez no hayamos vivido
la última dictadura, pero que estamos instruidos, leímos sobre ella, sabemos lo que pasó, tenemos la responsabilidad de no permitir que vuelva a ocurrir. Es por eso que tenemos que participar en la
democracia en la medida que podamos. No escribamos "Que se vaya Cristina" "Que se vaya Macri"
"Que se vaya Fulano". No, estamos en democracia, los mandatarios electos por el pueblo tienen que
cumplir su estadía en el cargo y somos nosotros los que nos tenemos que asegurar que cumplan lo que prometieron. Porque si empezamos con el "Que se vaya...", ¿qué diferencia hacemos con el
pueblo que apoyó el golpe del '30 y muchos otros más? ¿realmente aprendimos algo después del '83?
Con memoria y con actos que reafirmen la democracia, lograremos que, realmente, lo sucedido en la
última dictadura no ocurra Nunca Más.
Excelente, felicitaciones, admiro tu forma de escribir y tu reflexión.